
Publicado el 17 Oct. 2023
Publicado el 8 Jun. 2026
Renovar los muros puede cambiar por completo la apariencia de un espacio, sin necesidad de hacer grandes obras. En este proyecto te mostramos ideas simples y decorativas para mejorar tus paredes con soluciones fáciles de aplicar. ¿Te animas a renovar tus ambientes?
Un muro en mal estado puede hacer que todo el espacio se vea descuidado, pero renovarlo no tiene por qué ser difícil ni costoso. Antes de pintar, es importante revisar la superficie, reparar daños y preparar bien la zona para que el resultado dure más y se vea mucho mejor.

1. Esmalte al agua / 2. Rodillo antigoteo / 3. Moldura pino finger / 4. Pasta muro
Antes de empezar, despeja el espacio para trabajar con comodidad y evitar que los muebles o elementos decorativos se ensucien con polvo, pasta de muro o pintura.
Retira todo lo que puedas mover: sofá, lámparas, cuadros u otros objetos cercanos al muro. Lo que no puedas sacar, protégelo bien antes de comenzar.

Preparar bien el espacio desde el inicio te ayudará a evitar limpiezas difíciles al final del proyecto.
Revisa el muro y saca todo lo que esté quebrado, manchado, suelto o muy gastado. En este caso, se retirarán la moldura superior y el guardapolvo, ya que están dañados y afectan la terminación del muro.
Para retirarlos, usa una espátula y trabaja con cuidado para no dañar más la superficie.

Si en tu casa tienes papel mural, este también es el momento de retirarlo antes de seguir con la reparación. Puedes revisar en el HUM el siguiente tutorial para ayudarte: Cómo sacar papel mural fácilmente.
Después de retirar el guardapolvo y las molduras, protege muy bien el piso con plástico para comenzar el trabajo más fino.
Usando guantes, lentes de protección y espátula, raspa toda la pintura suelta. Luego, aplica pasta de muro en los hoyos, piquetes o imperfecciones que necesiten reparación.

Cuando la pasta esté completamente seca, lija para emparejar la superficie y suavizar las texturas.

Este último paso es muy importante, porque el polvo impide que la pintura se adhiera bien y puede hacer que se salte con facilidad.
Con el muro reparado, liso y limpio, aplica primer sobre la superficie. Este paso ayuda a preparar mejor el muro antes de recibir la pintura de terminación.
Aunque muchas veces se omite, es clave cuando el muro tiene parches, daños anteriores o distintas texturas, porque mejora la adherencia y permite lograr un acabado más uniforme.

El primer ayudará a que la pintura se adhiera mejor y el resultado final se vea más parejo.
Cuando el primer esté seco, aplica la pintura de terminación. Comienza por los bordes y esquinas con brocha. Luego, cubre las superficies más grandes con rodillo, avanzando de manera pareja.

Evita sobrecargar el rodillo para terminar más rápido. Es mejor aplicar dos manos delgadas y parejas que una capa muy cargada, ya que así conseguirás una terminación más limpia y duradera.
Con el muro ya pintado y seco, instala el guardapolvo. Además de mejorar la apariencia del espacio, ayuda a proteger la parte inferior del muro, que suele estar más expuesta al roce y al uso diario.
Corta las piezas a la medida con una caja de ingletes, usando siempre guantes de seguridad. Luego, fija el guardapolvo con adhesivo de montaje aplicado en forma de S.

Después, instala la moldura superior usando la misma técnica. Esta pieza ayuda a que la unión entre el muro y el cielo se vea más limpia y ordenada. Puedes escoger una moldura más simple y minimalista o una con mayor detalle decorativo, según el estilo del espacio.

¿Qué te parece lo fácil que es renovar un muro sin hacer grandes remodelaciones? Anímate a reparar, pintar y darle una nueva vida a tus espacios con tus propias manos. ¡Hasta la próxima!
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